SIPC es la primera línea de defensa cuando una firma de corretaje se declara en quiebra debiéndole a sus clientes dinero en efectivo y valores faltantes en sus cuentas. Aunque no todos los inversionistas están protegidos por SIPC, no menos del 99 por ciento de quienes califican reciben el reembolso de sus inversiones a través de SIPC. Desde el momento en que fue creada por el Congreso en 1970 hasta diciembre de 2012, SIPC ha adelantado $2.1 mil millones para posibilitar la recuperación de $120.7 mil millones de capital para aproximadamente 770,000 inversionistas.

Cuando una firma de corretaje cierra por quiebra u otros problemas financieros, y faltan valores de clientes, SIPC interviene lo antes posible y, dentro de ciertos límites, procura la devolución de dinero, acciones y otros valores y propiedad al cliente. Sin SIPC, los inversionistas en firmas de corretaje que sufren problemas financieros podrían perder para siempre sus valores o dinero… o tener que esperar años mientras su patrimonio está inmovilizado en el tribunal. Sin embargo, como no todo inversionista ni toda pérdida está protegida por SIPC, le urgimos leer este folleto por completo y cuidadosamente para aprender sobre los límites de la protección ofrecida.